Cultura
Médico egresado de la UNAM protagonizará la Pasión de Cristo en Iztapalapa en 2026
Arnulfo Eduardo Morales Galicia, un médico cirujano de 25 años graduado de la UNAM, será quien encarne a Jesucristo en la próxima edición de la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa. El joven originario del barrio de San Lucas fue seleccionado entre decenas de aspirantes para liderar el evento religioso y cultural más masivo de la Ciudad de México.
Un papel que exige preparación física extrema
El papel principal conlleva un desafío físico considerable: durante el Viacrucis, Morales deberá caminar dos kilómetros bajo el sol cargando una cruz de 90 kilos sobre sus hombros. Para prepararse, el doctor siguió un riguroso entrenamiento durante dos meses y medio, que incluyó ejercicios de fuerza y caminatas con un tronco de 40 kilos, incrementando luego el peso hasta los 80 kilos con una cruz de entrenamiento. Todo este esfuerzo lo realiza mientras trabaja en un laboratorio y estudia para su examen de especialidad médica.
Motivaciones personales y comunitarias
Su elección como protagonista fue resultado de un proceso competitivo donde superó a otros 22 jóvenes locales, tras quedar en segundo lugar el año pasado. La tradición familiar también juega un papel, ya que uno de sus tíos abuelos interpretó a Cristo en la década de 1940. Sin embargo, su motivación principal es personal: dedicará el agotador recorrido a su abuela Carmen, fallecida recientemente, llevando un relicario con su fotografía. Además, Morales siente el peso de representar a su comunidad, afirmando que los vecinos le han pedido que interceda por sus problemas, por lo que carga con
“la cruz de mi pueblo”
.
Un evento declarado Patrimonio Cultural
La edición de 2026 de la Pasión de Cristo en el Cerro de la Estrella será especial, ya que será la primera en realizarse después de que la UNESCO la declarara Patrimonio Cultural Inmaterial a finales del año pasado. Se espera que el evento congregue a cerca de dos millones de visitantes, con la participación de más de 135 actores con diálogo y un contingente de dos mil personas en la procesión, consolidándose como una de las manifestaciones de fe más impresionantes a nivel mundial.
