Educación
Ceremonia de cambio de directivo en Facultad de Medicina de Matamoros
El rector de la institución presidió el acto de inicio de una nueva dirección en la Facultad de Medicina del campus Matamoros, ante miembros del Consejo Técnico universitario.
Renovación del compromiso académico
Durante su intervención, el rector enfatizó que este cambio de gestión simboliza la reactivación de un proyecto colaborativo enfocado en preparar especialistas en medicina con elevada competencia técnica y una fuerte orientación humanitaria.
Indicó que la conducción que ahora inicia afianzará los progresos alcanzados por la institución, el nivel de la enseñanza y el fomento a la ciencia; además de extender los lazos de colaboración con el área de la salud, asegurando ambientes propicios para el crecimiento completo de la comunidad estudiantil.
Relevancia regional y capacidades
Puso de relieve el papel de la Facultad de Medicina Matamoros como un centro de influencia en la zona, al tener inscritos a más de un millar de alumnos y un cuerpo académico de 77 profesores, varios de ellos con distinciones en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) y el perfil nacional PRODEP, entre otros parámetros que demuestran su consolidación formativa y una base operativa firme dirigida a la calidad pedagógica.
El rector Dámaso Anaya manifestó su aprecio por la labor desempeñada por maestros, empleados de apoyo, alumnos y graduados, quienes ayudan a cimentar una colectividad universitaria conectada con el progreso comunitario, subrayando su apoyo a la guía del flamante director y la determinación de promover una perspectiva estratégica institucional de amplio horizonte.
Enfoque de la nueva dirección
Por otro lado, el doctor Dionisio Enrique Martínez Saldaña recalcó que su periodo al frente impulsará la mejora continua de los planes de estudio, el robustecimiento de las instalaciones y la adopción de recursos digitales que faciliten perfeccionar la instrucción médica, así como la adhesión a normas tanto locales como globales en el ámbito educativo.
De igual manera, resaltó la necesidad de considerar los mecanismos de valoración como una posibilidad para afianzar el patrimonio de la facultad y asegurar la graduación de profesionales aptos y con vocación de servicio a la población.