Educación
Funcionario de Hacienda destaca en la UNAM impacto económico y social de inversión en infraestructura
Eddu Alejandro Vera Anaya, jefe de la Oficina del secretario de Hacienda, afirmó en la Facultad de Economía de la UNAM que la inversión en infraestructura es un motor clave para acelerar el crecimiento económico y reducir la desigualdad en México. Durante su participación en la tercera sesión de la Cátedra SHCP-Facultad de Economía 2026, realizada en el Aula Magna Jesús Silva Herzog, el funcionario y egresado de dicha facultad sostuvo que el gobierno busca destinar 5.6 billones de pesos a este rubro, una cifra sin precedentes en la historia reciente del país.
Multiplicador económico y objetivos nacionales
Vera Anaya citó datos del Banco Mundial, señalando que “cada dólar invertido en infraestructura pública se traslada en promedio en un multiplicador de 1.5 veces la actividad económica”. Explicó que uno de los objetivos centrales de la administración es alcanzar que la inversión represente el 25 por ciento del producto interno bruto (PIB), con el fin de generar crecimiento y aminorar las desigualdades. “Como gobierno, somos responsables no solo de las métricas económicas de escritorio sino de que tengan impacto tangible en la vida de las personas”, afirmó.
Impacto en empleo, productividad y cohesión territorial
El funcionario detalló que la estrategia busca conectar diversas regiones del país mediante carreteras, trenes y sistemas de agua, además de generar al menos 1.5 millones de nuevos empleos bien remunerados en sectores estratégicos como la energía renovable. Vera Anaya destacó que estas inversiones fortalecen la productividad total y aprovechan una de las “fuerzas laborales más competitivas, sofisticadas y preparadas del mundo”. También mejoran la calidad de vida con acceso a agua potable y servicios de salud, y logran cohesión territorial al redistribuir la actividad económica.
Reducción de la desigualdad y atracción de inversión
Mencionó que, según el Fondo Monetario Internacional, destinar el uno por ciento del PIB a infraestructura podría reducir la desigualdad en aproximadamente 2.3 por ciento en cinco años, y recordó que en México, en los últimos ocho años, las acciones en este sentido han contribuido a que haya “13 millones menos de pobres”. Finalmente, subrayó que estas obras permiten atraer inversión extranjera directa al ofrecer redes logísticas, energía confiable y conectividad digital robusta, además de potenciar la inversión privada complementaria y apoyar la resiliencia climática.
