Educación
Especialista de la Universidad de Barcelona comparte análisis sobre eutanasia con la comunidad de la UNAM
El investigador Sergio Ramos Pozón, de la Universidad de Barcelona, presentó evidencia que demuestra que la despenalización de la eutanasia no conduce a un aumento en el número de solicitudes, durante una conferencia dirigida a estudiantes del Programa Universitario de Bioética de la UNAM. El experto compartió datos de países europeos donde esta práctica está regulada, señalando que las peticiones incluso han disminuido.
Datos y tendencias en Europa
Ramos Pozón, quien es profesor de la Facultad de Enfermería de la UB, detalló que en Suiza el porcentaje de casos pasó de 6.3% en 2003 a 4.8% en 2018. En Países Bajos, la cifra se mantuvo en 1.3% desde 2019 hasta 2023. El filósofo, quien participó a distancia desde España, argumentó que la creencia de que los eventos aumentarían no se sostiene empíricamente.
En España, las cifras son similares a las de Países Bajos, pero la implementación enfrenta retos como la sobrecarga profesional para médicos y enfermeras, quienes a menudo realizan este trabajo voluntario además de sus consultas habituales. No obstante, desde 2021 rige una ley que regula la ayuda médica para morir, basada en encuestas que mostraban que al menos el 50% de la sociedad española estaba de acuerdo con esta perspectiva.
Requisitos y casos especiales
La normativa española establece requisitos como ser residente legal, tener más de 18 años, firmar un consentimiento informado, recibir y comprender la información médica, y presentar una enfermedad grave e incurable o un padecimiento crónico e imposibilitante. En el proceso participan dos médicos, uno tratante y otro consultor externo, y la información de ambos es revisada por una comisión de garantías y evaluación.
Durante la sesión 13 de la Cátedra Extraordinaria de Bioética, en la que también estuvo la investigadora del PUB Carol Hernández Rodríguez, el experto en ética abordó el tema de los pacientes con desórdenes mentales. Citó un estudio liderado por Marie Nicolini del Centro Hospitalario Universitario Saint Pierre en Bélgica, que revisó 42 artículos publicados desde 2013, el cual indica que el sufrimiento mental es tan válido e incapacitante como el físico.
Evaluación individual y controversias persistentes
Ramos Pozón señaló que, aunque se cree que estos pacientes son incapaces de tomar decisiones, es recomendable evaluarlos de manera individual, ya que el diagnóstico no define si una persona puede o no determinar una circunstancia. Puntualizó que hay personas con depresión, esquizofrenia o demencia que llegan a resolver sobre su vida de manera autónoma.
El investigador concluyó que en la muerte médicamente asistida siempre habrá polémicas, como en casos de depresión crónica resistente a medicamentos o en quienes desarrollan paraplejia. Mencionó que en Holanda se recurre a esta práctica ante el ‘cansancio vital’, es decir, cuando la persona registra sufrimiento existencial y siente que la vida carece de sentido, un fenómeno que afecta especialmente a adultos mayores que han perdido a sus familiares y en quienes se determina que no tienen depresión.