Educación
Josué y Cinthia, una pareja de estudiantes, logran juntos su título de Médicos Cirujanos en la UAT Tampico
Josué Robles y Cinthia Vega, una pareja de jóvenes, alcanzaron juntos el título de Médicos Cirujanos al egresar de la 76° generación de la Facultad de Medicina de Tampico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Trayectoria compartida desde la pandemia
Su historia inició en circunstancias inusuales, ya que los primeros semestres de su generación se vieron marcados por la pandemia de Covid-19, lo que los obligó a tomar clases de manera remota. Aunque ambos estaban inscritos en la misma carrera, fue hasta el segundo semestre cuando se conocieron y, posteriormente, en el tercero, iniciaron una amistad que con el tiempo evolucionó.
“Nos conocimos en tercer semestre y poco a poco nos fuimos conociendo aún más y surgió el amor”, relataron los ahora egresados.
Apoyo mutuo durante la formación
A partir de entonces, compartieron extensas jornadas de estudio, noches sin dormir, evaluaciones complejas y prácticas clínicas. Ambos destacaron que cuando uno enfrentaba dificultades, el otro estaba presente para brindar apoyo.
“Estudiábamos juntos. A veces él me explicaba algunas cosas y otras veces yo lo ayudaba a él. Siempre tratamos de mantenernos unidos y apoyarnos mutuamente”, narró Cinthia Vega.
Josué Robles enfatizó que este respaldo fue crucial para no desistir durante los momentos más retadores de una carrera que demanda disciplina y perseverancia. “En las buenas y en las malas, siempre estuvimos juntos. Todo lo que vivimos nos ayudó a llegar hasta aquí y poder terminar la carrera al mismo tiempo”, expresó.
Futuro profesional y próximos pasos
Su relación formal comenzó en el cuarto semestre, cuando descubrieron que, además de compartir la pasión por la medicina, tenían proyectos de vida en común. Ahora, con el objetivo de convertirse en médicos alcanzado, ya contemplan el siguiente paso en su desarrollo profesional.
Josué planea especializarse en el área de ginecología, mientras que Cinthia tiene como objetivo la psiquiatría. Coinciden en que seguirán avanzando en su crecimiento profesional, continuando con el apoyo mutuo que caracterizó su paso por la universidad.
Respecto a los desafíos de estudiar Medicina, la pareja señaló que más que una carrera imposible, es una profesión que exige compromiso total. “No es que sea difícil, simplemente necesita mucha dedicación. Cada quien tiene su forma de estudiar y hay que adaptarse. Si de verdad te apasiona, vale la pena intentarlo”, afirmaron.
La ceremonia de graduación de la que formaron parte corresponde a la generación 76 de la Facultad de Medicina de Tampico y despidió a un total de 200 egresados, de los cuales 120 son mujeres y 80 son hombres.