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Ciencia y Tecnología

Universidad Nacional Australiana descubre falla tectónica oculta en Alaska que aporta datos sísmicos relevantes para México

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Científicos de la Universidad Nacional Australiana identificaron una estructura tectónica oculta bajo Alaska, a partir del registro de aproximadamente 3,000 microterremotos alineados con una precisión inusual. Aunque el descubrimiento se realizó a miles de kilómetros de distancia, su análisis resulta de interés para países como México, donde la actividad sísmica es una constante debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico.

Los investigadores aclaran que el hallazgo no implica la ocurrencia inminente de un gran sismo, sino que proporciona nueva información sobre la acumulación y liberación de energía bajo la superficie terrestre, lo que podría mejorar los modelos de estudio de terremotos.

Así fue como los investigadores detectaron la falla oculta

El estudio, publicado en la revista The Seismic Record, fue posible gracias a la instalación de siete sismómetros de alta sensibilidad cerca del sistema de la falla de Denali, una de las estructuras tectónicas más relevantes de Alaska. Estos instrumentos permitieron captar movimientos sísmicos extremadamente pequeños que suelen pasar desapercibidos para las redes de monitoreo tradicionales.

El análisis reveló un patrón sorprendente: cerca de 3,000 microterremotos distribuidos de forma casi rectilínea a lo largo de unos 250 kilómetros. Esta alineación ayudó a identificar con mayor precisión el límite profundo de la microplaca de Yakutat, una masa de corteza oceánica que se encuentra en proceso de subducción bajo la placa de América del Norte.

La sismóloga Meghan Miller, autora principal del estudio, señaló que este hallazgo contribuye a comprender mejor la tectónica de la región y la interacción entre ambas estructuras geológicas.

La microplaca de Yakutat acumula tensiones tectónicas

Los investigadores explicaron que la microplaca de Yakutat actúa como una estructura rígida que ofrece resistencia mientras desciende bajo la placa norteamericana. Esta interacción genera una acumulación constante de esfuerzos tectónicos que, con el tiempo, se liberan mediante numerosos microsismos distribuidos a lo largo del borde activo de la subducción.

Los científicos consideran que esta información permitirá desarrollar modelos más precisos sobre la geometría del subsuelo y entender mejor la evolución de las fallas activas en Alaska. No obstante, subrayaron que este tipo de registros no puede utilizarse como un método para predecir terremotos de gran magnitud a corto plazo.

Implicaciones del descubrimiento para México

Aunque el descubrimiento se produjo en Alaska, su relevancia también alcanza a México, ya que ambos territorios forman parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa región donde convergen múltiples placas tectónicas. Los estudios sobre procesos de subducción y liberación de energía ayudan a mejorar el conocimiento científico de zonas altamente sísmicas, como la costa del Pacífico mexicano, donde interactúan principalmente las placas de Cocos, Rivera y Norteamérica.

Los especialistas insistieron en que el hallazgo no implica una conexión directa entre esta estructura y un posible incremento de la actividad sísmica en territorio mexicano. El objetivo es comprender mejor los terremotos y fortalecer las investigaciones que buscan reducir el riesgo sísmico.

Los autores también relacionaron esta región con eventos históricos como el terremoto registrado en Alaska en 2002, aunque reconocieron que todavía se requieren simulaciones más avanzadas para determinar cómo evoluciona la interacción entre la microplaca de Yakutat y la placa norteamericana.

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