Ciencia y Tecnología
Investigadores de la UNAM hallan en la Biblioteca Nacional un ejemplar histórico de la obra de Leeuwenhoek
Un equipo de académicos de la UNAM localizó en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México un ejemplar de 1722 de la obra Arcana naturae detecta, escrita por Antoni van Leeuwenhoek, pionero de la microbiología. El hallazgo, liderado por Parsifal Fidelio Islas Morales, coordinador de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia, revela la temprana presencia de conocimientos microscópicos en el territorio mexicano durante el siglo XVIII.
Importancia científica del hallazgo
La obra, que se traduce como “Los secretos de la naturaleza al descubierto”, es una pieza fundamental para la historia de la ciencia, ya que documenta las primeras observaciones de bacterias, protozoarios y células realizadas con microscopios fabricados por el propio autor neerlandés. El ejemplar encontrado corresponde a la segunda edición, corregida y aumentada, y destaca por su excepcional estado de conservación a pesar de tener más de 300 años de antigüedad.
Islas Morales explicó la relevancia del autor:
“Leeuwenhoek es considerado el padre de la microbiología. Aunque era autodidacto, gracias a su pericia y a su gran talento logró formar parte de los círculos académicos, intelectuales y filosóficos europeos de los siglos XVII y principios del XVIII. Ahora bien, más allá de eso, podríamos afirmar que fue la primera persona en la historia de la humanidad en ver células, microbios, espermatozoides…, con los microscopios que él mismo construyó y que fueron los más poderosos de su tiempo”
Trayectoria del libro en México
La investigación determinó que este libro llegó a América en 1746 a través del puerto de Veracruz, destinado originalmente a la Nueva España. El ejemplar perteneció a la Orden de los Carmelitas Descalzos y fue resguardado en el Colegio de Artes Liberales de San Joaquín en la Ciudad de México. El equipo de la UNAM pudo reconstruir este recorrido gracias a que el libro conserva un ex libris y una marca de fuego que certifican su paso por dicha orden religiosa.
El estudio de estos investigadores, titulado “Leeuwenhoek in México: new paths in the global circulation of scientific knowledge”, ha sido publicado en la revista Notes and Records of The Royal Society. Este trabajo contó con la colaboración de especialistas de las facultades de Medicina y Ciencias de la UNAM, así como del Instituto de Investigaciones Bibliográficas.
Patrimonio y cultura científica
El hallazgo pone de manifiesto que el interés por la microscopía en la Ciudad de México es mucho más antiguo de lo que se suponía, coincidiendo con las discusiones académicas de la Real y Pontificia Universidad de México en el siglo XVIII. Para los investigadores, este descubrimiento no es solo un tesoro material, sino una prueba de la trascendencia del conocimiento en el país.
Finalmente, se destacó que la Biblioteca Nacional de México custodia uno de los acervos más importantes de América Latina, y que la Cátedra UNESCO busca que la ciencia en México sea valorada como un componente esencial de la identidad y el patrimonio cultural nacional.