Cultura
Yarabí Ávila destaca la persistencia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo tras 109 años
La rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Yarabí Ávila, definió la trayectoria de la máxima casa de estudios michoacana como un proceso de persistencia constante a lo largo de sus más de 100 años de vida. Tras las celebraciones por su aniversario, la titular de la institución subrayó cómo la universidad ha superado diversos periodos históricos que, lejos de debilitarla, han servido para fortalecer su identidad y misión.
Hitos históricos de la institución
Durante su mensaje, la rectora recordó momentos clave que marcaron el rumbo de la universidad. Mencionó que la institución logró mantenerse en 1580 cuando la sede episcopal se trasladó de Pátzcuaro a Valladolid, y en 1797, cuando un decreto real permitió que sus aulas se enfocaran más en la razón pública al otorgarle cátedras de derecho civil y canónico.
Ávila también hizo referencia a lo ocurrido en 1847, cuando el gobernador Melchor Ocampo reactivó la institución bajo el nombre de Primitivo y Nacional Colegio de San Nicolás de Hidalgo. En aquel entonces, se sostuvo que la libertad de una república depende de la libertad de sus escuelas, permitiendo que el colegio más antiguo de América recuperara su actividad.
Evolución hacia la autonomía universitaria
Otro punto relevante en la historia de la UMSNH fue el año 1917, cuando el 15 de octubre se promulgó el decreto que dio origen formal a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Este hecho permitió integrar al Colegio de San Nicolás, las escuelas de medicina, jurisprudencia, artes y oficios, las normales, la biblioteca pública y el museo bajo una misma estructura. Al respecto, la rectora señaló: “El ingeniero Agustín Aragón fue su primer rector. Desde aquella hora, la institución nació con el rasgo que aún la define: la aspiración de gobernarse a sí misma”.
Finalmente, la rectora recordó el periodo de 1963 tras la gestión de Eli de Gortari, quien promovió una visión de universidad moderna y crítica. Este proceso derivó en una nueva ley orgánica que reafirmó la autonomía universitaria, convirtiéndola en un pilar defendido por la comunidad universitaria a través de las generaciones.
“Quien lee estos siglos de corrido percibe un paralelo que estremece. Los nicolaítas de cada época buscaron la autonomía frente a las presiones de su tiempo y la buscaron con el mismo argumento: que una casa de estudios solo puede servir al pueblo cuando piensa con libertad”