Ciencia y Tecnología
La UNAM resguarda la biodiversidad y el patrimonio geológico en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel
La Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA) de la UNAM alberga un ecosistema único con 1,800 formas de vida, poseyendo una variedad de especies que no se encuentra en ninguna otra zona del país. Además de ser un pilar para la conservación, en Ciudad Universitaria se ha consolidado el primer geositio restaurado, enfocado en la preservación del geobiopatrimonio.
Durante el seminario institucional realizado en el auditorio Dr. Julián Adem del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), especialistas detallaron la importancia de este espacio. Silke Cram Heydrich, investigadora del Instituto de Geografía (IGg) y secretaria Ejecutiva de la REPSA, explicó que la superficie de la reserva ha logrado casi duplicarse desde el año 1983 gracias a la gestión de la Universidad Nacional.
Diversidad biológica y científica
El ecosistema de matorral xerófilo en el Pedregal es uno de los más variados del Valle de México. Según explicó Cram Heydrich, este entorno protege organismos de diversos reinos, desde flora y fauna hasta hongos, protistas y bacterias; no obstante, el conocimiento científico sobre los últimos grupos es aún limitado, lo que abre un vasto campo para la investigación.
La geografía del lugar, marcada por las erupciones del volcán Xitle que cubrieron 80 kilómetros cuadrados con lava, ha creado un relieve complejo con cuevas, grietas y promontorios. Estos elementos generan microambientes con variaciones de luz, humedad y temperatura que favorecen la riqueza biológica de la zona.
Investigación multidisciplinaria y restauración
Por su parte, María del Pilar Ortega Larrocea, investigadora del Instituto de Geología (IGL), señaló que la restauración ecológica debe ser un proceso social que trascienda la simple limpieza o protección de especies, integrando a las comunidades en la recuperación de sus lazos sociales.
Ortega Larrocea destacó el impacto del proyecto Geopedregal, iniciado en 2013, el cual facilita el trabajo de los institutos de geología y ofrece oportunidades para la ciencia atmosférica. Entre sus logros, mencionó:
- La realización de cerca de 70 tesis de grado.
- Estudios sobre la captura de carbono y la infiltración de agua.
- La formación de profesionales en áreas diversas como la arquitectura y la psicología debido al carácter multidisciplinario de la restauración.
Además, la investigadora informó que se imparte un diplomado diseñado para brindar herramientas de apreciación de los pedregales y fomentar la participación ciudadana en su cuidado.
Colaboración institucional para el manejo ambiental
Marie Noëlle Guilbaud, especialista del Instituto de Geofísica, recordó que los pedregales situados entre los institutos de Geología, Geofísica y Geografía forman parte del campo de lava original. En este sentido, las tres entidades firmaron un acuerdo de colaboración en agosto del año pasado para trabajar en la protección y estudio de estas áreas con el fin de establecer un plan de manejo.
Guilbaud detalló que la preservación del geopatrimonio requiere un proceso integral que consiste en conocer la zona, valorarla mediante la educación y la difusión, y finalmente conservarla mediante medidas de protección efectivas.