Ciencia y Tecnología

Uso de tabaco calentado: una sola sesión de 8 a 12 minutos daña los vasos sanguíneos y el ADN de células inmunes

Un ensayo clínico con 30 fumadores adultos sanos halló que dos cigarrillos de tabaco calentado consecutivos, en una sola sesión, reducen la función de los vasos sanguíneos, elevan la presión sistólica y provocan daño genético en células de la sangre. El trabajo, publicado en el European Journal of Preventive Cardiology, cuestiona la idea de que estos productos son inofensivos para el corazón.

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Investigadores del Centro Médico Universitario de Mainz, en Alemania, examinaron a 30 fumadores adultos sanos (50 % hombres, edad promedio de 34,5 años) antes y después de consumir dos cigarrillos del sistema IQOS, que calienta el tabaco en lugar de quemarlo. Los resultados muestran que una sola sesión, de unos 8 a 12 minutos, es suficiente para provocar efectos medibles en la biología cardiovascular.

Cómo se midió el efecto

El diseño fue de tipo antes y después, con cada participante como su propio control: los voluntarios ayunaron y se abstuvieron de fumar desde la noche anterior y, tras una primera ronda de pruebas, consumieron dos cigarrillos bajo supervisión del equipo, con 20 segundos entre caladas y una pausa de 40 segundos entre cigarrillos.

La función endotelial se evaluó mediante la dilatación mediada por flujo (FMD, por sus siglas en inglés) de la arteria braquial: una medición por ultrasonido de cuánto se dilata una arteria cuando aumenta el flujo sanguíneo, considerada un marcador temprano y validado de riesgo cardiovascular. También se midieron presión arterial, gases en sangre venosa y marcadores metabólicos, y se analizó el daño oxidativo al ADN con el ensayo cometa, una técnica que detecta roturas en la cadena de ADN en células individuales.

Los resultados principales

Tras la exposición, la FMD se redujo de forma significativa, lo que indica disfunción endotelial aguda. La presión sistólica aumentó unos 3 milímetros de mercurio (de aproximadamente 127 a 130 mmHg). En la sangre venosa, la presión parcial de oxígeno y la saturación de oxígeno disminuyeron, mientras que la presión parcial de dióxido de carbono aumentó, un patrón compatible con un deterioro en el suministro de oxígeno a los tejidos.

Los niveles de metahemoglobina, una forma oxidada de la hemoglobina que transporta peor el oxígeno, subieron. También se registraron cambios metabólicos: la glucosa aumentó y el lactato disminuyó. Y en el ensayo cometa, el daño al ADN en células sanguíneas periféricas fue significativamente mayor después del consumo.

Por qué importa

Los cigarrillos calentados se comercializan como alternativas de “riesgo reducido” frente al cigarrillo convencional, con la promesa de que al no haber combustión se generan menos sustancias tóxicas. El estudio no compara directamente ambos productos, pero los autores señalan que sus hallazgos son consistentes con la evidencia que vincula a la nicotina, por sí sola, con disfunción endotelial, activación simpática y aumento de la presión arterial.

El trabajo también encontró un aumento de la metahemoglobina, y los propios investigadores escriben que este hallazgo refleja una modificación oxidativa de la hemoglobina y una capacidad reducida de transporte de oxígeno, algo que no se había caracterizado bien para estos productos.

Los autores concluyen que los resultados “cuestionan las afirmaciones de reducción de daño cardiovascular” y sostienen que estos productos “no son biológicamente inertes”. El estudio fue financiado principalmente por la Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG) y la Stiftung Mainzer Herz, y los autores declaran no tener conflictos de interés. [La revista indica revisión por pares; la versión analizada corresponde a la publicación anticipada en línea del 27 de octubre de 2026.]

Limitaciones que los autores reconocen

El estudio solo evaluó efectos inmediatos: no permite saber si los cambios persisten, se revierten o tienen relevancia clínica a largo plazo. No incluyó un grupo control con inhalación simulada (sin nicotina), por lo que no puede separar el papel de la nicotina del de otros componentes del aerosol ni de la propia conducta de inhalar. La muestra fue de 30 personas, todas consumidoras habituales de productos con nicotina, y los análisis de presión arterial y gases sanguíneos se hicieron en 24 de ellas. Además, no se midió la exposición acumulada al tabaco (paquetes-año) ni la edad biológica, y el estudio no tuvo potencia estadística para analizar efectos por edad.

Los autores señalan que se necesitan estudios más amplios y con seguimiento prolongado para determinar si estos efectos agudos se traducen en daño cardiovascular acumulado.

Artículo original: Strohm, L., Mihalkova, D., Czarnowski, A., Dittmann, P., Gillenkirch, D., Hahad, O., Molitor, M., Kuntic, M., Lurz, P., Münzel, T., Daiber, A., & Stamm, P. (2026). Cardiovascular and metabolic acute effects of heated tobacco products in healthy smokers. European Journal of Preventive Cardiology. https://doi.org/10.1093/eurjpc/zwag524

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