Ciencia y Tecnología
Investigadores de la UNAM alertan sobre impacto creciente de sargazo en el Caribe mexicano
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que este año se espera la llegada de 40 millones de toneladas métricas de biomasa de sargazo al Océano Atlántico, mientras que en Quintana Roo se anticipa un incremento en la recolección, la cual el año pasado superó las 96 mil toneladas, según informó Jorge Prado Molina, coordinador del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía de la UNAM.
Conferencia sobre monitoreo satelital
Durante la conferencia “Detección de sargazo en el Caribe Mexicano utilizando imágenes satelitales”, organizada por el Programa Espacial Universitario, Prado Molina explicó que desde 2022 se han registrado grandes volúmenes de esta alga en las costas quintanarroenses, generando un serio problema ambiental que daña arrecifes y pastos marinos, así como un impacto económico debido al alejamiento de turistas de las playas afectadas.
El también científico detalló que el sargazo representa un riesgo para la salud, ya que captura metales pesados como arsénico, mercurio y cadmio del océano, lo que lo hace inadecuado para alimentar animales. Además, su depósito en zonas no autorizadas contamina los acuíferos, y su remoción mecánica daña las playas al llevarse parte de la arena.
Trabajo científico y tecnologías aplicadas
En el marco del Seminario Universitario del Espacio, celebrado en el auditorio Raúl J. Marsal de la Facultad de Ingeniería, el investigador universitario mencionó que el LANOT ha trabajado en la detección de este fenómeno durante los últimos seis años, en colaboración con otras instancias. “Nuestro primer objetivo fue monitorear las manchas que arriban a nuestro país, y evitar que lleguen a los arrecifes y costas”, señaló.
Prado Molina aclaró que el sargazo, originado en el Océano Atlántico, constituye en sí mismo un ecosistema que sirve de refugio para peces, crustáceos y tortugas. Su proliferación responde a causas como el calentamiento global y cambios en las corrientes oceánicas, y tiene la capacidad de duplicar su volumen en tan solo 18 días.
Estrategias de contención y predicción
A pesar de haberse instalado barreras de contención a lo largo de 90 kilómetros de litoral, estas medidas no han sido suficientes ante la magnitud de la llegada de sargazo. “Cuando se descompone, se hunde, y pasa por debajo y termina causando la marea marrón”, explicó el coordinador.
Para su monitoreo, el laboratorio emplea tecnología satelital, utilizando imágenes de libre acceso del satélite Sentinel-2, las cuales se obtienen cada cinco días. La zona de estudio abarca la costa de Quintana Roo y se extiende hasta Belice, Guatemala y parte de Honduras, dado que el sargazo pasa primero por esos países.
Para cubrir los intervalos sin imágenes, se han aplicado modelos de corrientes oceánicas, vientos y oleaje, con el fin de monitorear y predecir su arribo. Asimismo, se usa otro modelo para determinar dónde y cuándo llegarán las balsas o acumulaciones flotantes de sargazo a las costas del Caribe mexicano.
Verificación en campo y herramientas de análisis
De acuerdo con Jorge Prado, colaboran con el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, que tiene una unidad en Puerto Morelos, para corroborar que lo observado en las imágenes satelitales coincida con la realidad en campo. Para ello, utilizan GPS flotante para obtener ubicación y seguimiento, así como un espectroradiómetro para capturar las firmas espectrales de las algas.
También han empleado drones para obtener imágenes que permitan observar el comportamiento del fenómeno y su interacción con el arrecife. Para desplegar y analizar la información recabada, desarrollaron un visualizador web que permite determinar la distancia a la que se encuentra el sargazo y la cantidad que arribará; mediante el modelo dinámico se puede predecir dónde va a encallar.
El científico universitario destacó que cuentan con un acervo de cuatro mil 700 imágenes de la zona de estudio, lo que permite realizar análisis retrospectivos. Además, apoyan la difusión de la ubicación de sitios y métodos de disposición del producto en tierra, así como nuevas formas de solución, como la captura del alga mar adentro para triturarla y evitar que flote.
