Conéctate con nosotros

Ciencia y Tecnología

La UNAM detalla los factores científicos que originan los ciclones tropicales

Publicado

el

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México han explicado el complejo conjunto de condiciones oceánicas y atmosféricas necesarias para la formación de huracanes, en el marco del inicio de la temporada de ciclones de 2026.

Condiciones indispensables para su génesis

La doctora Christian Domínguez Sarmiento, científica de la UNAM, señala que el desarrollo de un ciclón tropical requiere la coincidencia de varios factores clave. Primero, la temperatura de la superficie del mar debe superar los 26.5 grados centígrados, con una capa de agua cálida lo suficientemente profunda, especialmente en los primeros 100 metros, para almacenar la energía que alimentará el sistema.

Además, es indispensable una atmósfera con alta humedad, que favorece la formación de nubosidad y tormentas. También se necesita un entorno con vientos estables, sin cambios bruscos en velocidad o dirección entre las diferentes capas atmosféricas, ya que los vientos intensos en altura pueden inhibir el desarrollo del ciclón. Finalmente, debe existir un disturbio meteorológico inicial que actúe como detonante.

Pronóstico estacional y factores de intensificación

La temporada de huracanes en el Pacífico inició el 15 de mayo y se prevé la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales, de los cuales entre 9 y 11 podrían alcanzar la categoría de huracán. En el Atlántico, la temporada comenzó el 1 de junio, con un pronóstico de 11 a 15 fenómenos, de los cuales entre 4 y 7 podrían convertirse en huracanes.

El fenómeno de El Niño influirá de manera desigual en ambas cuencas. En el Pacífico, impulsará aguas más cálidas, favoreciendo la formación e intensificación de ciclones. En el Atlántico, incrementará la cizalladura del viento, lo que dificultará su desarrollo. Los expertos de la UNAM también advierten que el aumento de la temperatura oceánica favorece huracanes más intensos y procesos de intensificación rápida, elevando los riesgos de inundaciones y marejadas ciclónicas.

Se ha identificado que las olas de calor marinas pueden aumentar hasta en un 50% la probabilidad de que un huracán experimente una intensificación rápida. La trayectoria de estos sistemas no es aleatoria, sino que depende de su interacción con sistemas de alta y baja presión atmosférica.

Etapas de desarrollo de un ciclón

La Comisión Nacional del Agua detalla las tres etapas de un ciclón tropical. Inicia como una depresión tropical, con vientos entre 45 y 62 kilómetros por hora, momento en que se le asigna un número. Si evoluciona, se convierte en tormenta tropical cuando sus vientos alcanzan entre 63 y 118 km/h, y es entonces cuando recibe un nombre. Finalmente, al superar los 118 km/h, alcanza la categoría de huracán, manteniendo el nombre asignado y clasificándose en una escala del 1 al 5 según la intensidad de sus vientos. Se prevé que la actual temporada de huracanes concluya en noviembre de 2026.

© 2026 EduNoticias.