Educación
IPN suspende financiamiento a doctorandos en el Reino Unido generando protestas y riesgo académico
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) suspendió el pago de becas a al menos 39 estudiantes de doctorado en el Reino Unido desde marzo de 2026, desatando una crisis que pone en riesgo su permanencia académica y ha generado protestas dentro de la institución.
Comunicación y falta de recursos
La Fundación Politécnico A.C. informó a los beneficiarios sobre la interrupción de los apoyos a partir del 23 de marzo, describiéndola como una medida temporal. Esta decisión dejó a los becarios sin dinero para cubrir gastos básicos como renta, alimentación y colegiaturas en prestigiosas universidades británicas, entre ellas Queen Mary University of London y Durham University, quienes recibieron avisos con menos de un mes para saldar sus deudas.
Respuesta institucional y posibles soluciones
Ante la gravedad de la situación, el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, mantuvo una reunión virtual con autoridades de las casas de estudio del Reino Unido, incluyendo a Colin Bailey, y con representantes de la Embajada de México en ese país. En dicho encuentro se exploraron alternativas para garantizar los pagos pendientes, destacando la posibilidad de que el Patronato Corazón Guinda y Blanco A.C. actúe como intermediario para transferir los recursos y evitar la deserción escolar.
Señalamientos y reestructuración interna
La dirección del Politécnico ha atribuido la responsabilidad del problema directamente a la Fundación Politécnico A.C., alegando falta de control sobre la administración de los fondos. Como consecuencia, anunció la terminación del convenio con dicha asociación y la creación de una nueva organización civil que se encargue de gestionar las donaciones en el futuro.
Malestar y demandas al interior del IPN
El descontento no se ha limitado al conflicto internacional. Estudiantes del instituto han iniciado manifestaciones que trascienden el tema de las becas, denunciando además carencias en infraestructura, falta de materiales en laboratorios y un deterioro general en la calidad de la enseñanza. Entre sus exigencias más firmes se encuentra la renuncia del director general y la implementación de soluciones estructurales que aseguren transparencia en el manejo de los recursos.
Los afectados en el extranjero alertan que la interrupción del financiamiento no solo compromete su estadía en las universidades, sino que también pone en peligro años de trabajo de investigación y desarrollo académico. Mientras las autoridades buscan una salida, el tiempo se agota para los becarios, incrementando cada día la posibilidad de que pierdan no solo el apoyo económico, sino también la oportunidad de finalizar sus estudios.
