Ciencia y Tecnología
Universidades mexicanas preparan proyecto espacial para analizar el magnetismo terrestre y efectos climáticos
En un esfuerzo conjunto, académicos del Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México ultiman los detalles de un experimento científico que será enviado al espacio en 2027 con el objetivo de estudiar el campo magnético de la Tierra y su posible conexión con fenómenos asociados al cambio climático.
Detalles de la misión THERMAG
El proyecto, nombrado THERMAG, formará parte de una misión satelital internacional y se enfocará en medir la intensidad del campo magnético terrestre durante las órbitas del satélite. Según el investigador del IPN, Mario Alberto Mendoza, el plan consiste en colocar un sensor en el espacio para realizar un mapeo continuo.
«Lo que pretendemos es subir un sensor de campo magnético al espacio y que durante la órbita que dé el satélite alrededor de la Tierra, va a estar mapeando básicamente la intensidad de campo magnético que rodea la Tierra», explicó.
Los datos recabados podrían ayudar a identificar vínculos entre las variaciones magnéticas y eventos meteorológicos extremos, como olas de calor o ciclones intensos.
Colaboración y diseño técnico
En esta iniciativa también participan especialistas de la Universidad de Colima y personal de investigación de la Secretaría de Marina, quienes colaboran en el diseño y validación de la carga útil. El experimento será instalado en un módulo compacto de aproximadamente 30 por 35 por 20 centímetros, equipado con dos sensores para asegurar la obtención de datos incluso si hay interferencias de otros experimentos a bordo.
El dispositivo incorporará un brazo mecánico que alejará el sensor principal del cuerpo del satélite para minimizar la influencia del vehículo espacial en las mediciones. Rafael Prieto Meléndez, investigador de la UNAM, destacó que uno de los retos principales es desplegar ese mecanismo durante la misión.
«Parte del reto que tenemos es poder desplegar un brazo que se aleje del satélite lo más posible para que el sensor principal reciba la menor interferencia posible del satélite», indicó.
Calendario y perspectivas
El lanzamiento está programado para el primer semestre de 2027, y se espera que la misión permanezca en órbita alrededor de la Tierra por aproximadamente dos años y medio. El equipo científico deberá concluir el desarrollo de la carga útil a finales de 2026 para su integración en el satélite.
Los investigadores confían en que la información generada permitirá fortalecer el conocimiento sobre el entorno magnético terrestre y aportará nuevas herramientas para analizar procesos vinculados al cambio climático y otros fenómenos geofísicos.
