Internacional
ONU reporta que la deuda mundial alcanzó cifras sin precedentes
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que el endeudamiento a nivel global ha llegado a niveles récord, con una deuda externa de 8.9 billones de dólares, lo que limita la capacidad de inversión de los países en desarrollo en áreas como salud, educación y transición ecológica. El informe anual sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), presentado este martes, señala que la ayuda oficial al desarrollo (AOD) cayó un 23.1 por ciento en 2025, el mayor descenso registrado, situándose en niveles similares a los de hace una década.
El documento de la ONU advierte que el progreso hacia los ODS sigue siendo “desigual e insuficiente”, y que las metas fijadas para 2030 “corren el riesgo de quedar fuera de alcance”. La combinación de conflictos, tensiones geopolíticas, crisis climática, elevado endeudamiento y menor financiación internacional está ralentizando la ejecución de los ODS, especialmente en países de ingresos bajos y medios, donde persisten mayores dificultades para movilizar recursos, con el riesgo de erosionar los avances logrados en la última década.
Impacto del cambio climático y la deuda
El informe subraya que el cambio climático continúa agravando la inseguridad alimentaria, los desplazamientos y las pérdidas económicas, particularmente en los países más vulnerables, mientras que la reducción de la pobreza avanza a un ritmo demasiado lento para cumplir los objetivos fijados para 2030. Asimismo, se observa un “deterioro preocupante” en el ámbito económico y de financiación del desarrollo que afecta sobre todo a organismos multilaterales, y la inversión extranjera directa sigue concentrándose en economías desarrolladas y emergentes, dejando rezagados a los países más pobres.
En contraste, el informe destaca un “avance significativo” en materia ambiental durante 2026, con la entrada en vigor del Acuerdo sobre Biodiversidad en Áreas Más Allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), tras dos décadas de negociaciones. Este acuerdo “marca un hito al establecer reglas comunes para la protección de dos tercios del océano global”, incluyendo la creación de áreas marinas protegidas en alta mar y evaluaciones obligatorias de impacto ambiental. La protección marina alcanzó el 10.01 % de la superficie oceánica mundial, aunque el informe advierte que este progreso es “insuficiente frente al objetivo del 30 por ciento fijado para 2030”. La cobertura en aguas internacionales sigue siendo muy baja, en torno al 1.66 por ciento, lo que evidencia una de las principales brechas del sistema actual de conservación.
Avances en conectividad y desafíos persistentes
El informe también constata avances sociales en conectividad digital: casi tres cuartas partes de la población mundial ya estaban conectadas a internet en 2025, frente al 40 por ciento en 2015. Sin embargo, persisten brechas significativas, ya que solo un 34 por ciento de la población en los países menos adelantados tiene acceso a internet, y la brecha de género sigue siendo evidente. En materia de paz, justicia e instituciones, se destaca una reducción global de la tasa de homicidios y de las muertes civiles en conflictos en 2025, aunque los niveles de violencia siguen siendo altos en regiones como América Latina y el Caribe y África subsahariana. La corrupción, la debilidad institucional y la falta de acceso efectivo a la justicia continúan afectando de forma desproporcionada a los países de menores ingresos.
América Latina aparece de forma recurrente en el informe como una región de contrastes, con avances en conectividad, gobernanza ambiental y creación de áreas protegidas, pero también con algunos de los niveles más altos de violencia homicida del mundo y presiones persistentes sobre sus ecosistemas terrestres y marinos. El documento concluye que los ODS han impulsado una transformación significativa en políticas, marcos legales e instituciones a nivel global, pero el ritmo de implementación “no es suficiente para cumplir los objetivos en el plazo previsto”. “Sin un impulso decisivo para escalar rápidamente lo que funciona, la promesa de los ODS corre el riesgo de quedar fuera de alcance”, advierte el informe, que insiste en la necesidad de reforzar el financiamiento, reducir las desigualdades y acelerar la aplicación efectiva de los compromisos ya adoptados.
