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Ciencia y Tecnología

México y Estados Unidos liberarán moscas estériles desde Chiapas para salvar la exportación de ganado

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Con el objetivo de erradicar el gusano barrenador y restablecer el comercio ganadero, México y Estados Unidos han puesto en marcha una estrategia binacional que incluye la producción masiva de moscas estériles en una planta ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas. La instalación acaba de recibir su primer cargamento de material biológico para iniciar la crianza de estos insectos, que serán liberados para combatir al parásito que afecta a animales de sangre caliente.

El gusano barrenador, que se alimenta de tejido vivo, fue erradicado de México en 1991, pero reapareció en la frontera sur a finales de 2024. Su presencia llevó al gobierno de Estados Unidos a imponer restricciones comerciales que han golpeado las exportaciones de ganado nacional. El cierre más reciente ocurrió el 4 de junio, cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) suspendieron la importación de animales vivos tras confirmarse un caso de gusano barrenador en un bovino en el condado de Zavala, Texas.

La ciencia como barrera sanitaria

La técnica del insecto estéril es el eje de la estrategia. Consiste en liberar moscas incapaces de reproducirse desde el sur hacia el norte del país. Humberto Gómez Velásquez, coordinador del proyecto, detalló que la meta es producir cien millones de moscas semanales para finales de 2026. La planta de Chiapas trabaja en coordinación con la de Pacora, en Panamá, y se prevé el envío diario de 1.5 millones de moscas a centros de empaque en Tampico o Texas para su dispersión.

“Nosotros empezaremos a adicionar a las moscas de Panamá. Estaremos enviando 1.5 millones de moscas diariamente al centro de empaque, sea a Tampico o Texas”, aseguró Gómez Velásquez.

Sello azteca en la innovación

A diferencia de otros proyectos internacionales, esta iniciativa cuenta con un fuerte componente de investigación local. Científicos de la Sader trabajan en el desarrollo de una nueva cepa de mosca netamente mexicana y en la optimización de procesos tecnológicos para acelerar la erradicación. La reactivación de la planta, que inició operaciones el 28 de junio, no solo es una medida sanitaria, sino una señal de confianza para los mercados internacionales. Con una inversión conjunta de 57 millones de dólares, México busca recuperar el estatus de país libre de plaga y normalizar el flujo comercial en una de las fronteras más dinámicas del sector ganadero. Hasta el momento, los casos más comunes registrados en la frontera de México con Guatemala son en bovinos y caninos.