Conéctate con nosotros

Ciencia y Tecnología

Estudio revisa la compleja genética del color en perros y advierte sobre riesgos en cruces selectivos

Publicado

el

Un equipo de investigadores de instituciones mexicanas ha publicado una revisión exhaustiva sobre la genética del color del pelaje en perros domésticos, un campo que combina la biología molecular con la historia de la domesticación y que tiene implicaciones directas para la cría selectiva y la salud animal. El artículo, que aparece en el volumen 3(2) de la revista Ciencias Veterinarias y Producción Animal (enero-junio 2026), fue elaborado por especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Tecnológico Nacional de México y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El estudio, coordinado por Gaspar Manuel Parra Bracamonte del Centro de Biotecnología Genómica del IPN, sistematiza el conocimiento actual sobre los mecanismos hereditarios que producen la amplia variedad de colores y patrones en los perros, que van desde el negro sólido hasta el blanco, pasando por tonalidades rojas, amarillas y patrones como el merle o el atigrado.

Los genes que pintan al perro

El trabajo identifica cinco genes principales que regulan la producción y distribución de los dos pigmentos fundamentales: la eumelanina (responsable del negro y marrón) y la feomelanina (que produce rojo y amarillo). Entre ellos destacan el gen MC1R, que controla la conmutación entre ambos pigmentos; el gen ASIP, que antagoniza al MC1R y determina patrones como el “sable”; y el gen CBD103, que causa el color negro dominante.

“La herencia del color es compleja, a la fecha se conocen muchos genes que participan en las diferentes tonalidades”, señalan los autores en sus conclusiones. La revisión explica que esta complejidad responde no solo a la herencia mendeliana simple, sino a interacciones como la dominancia incompleta, la epistasis (cuando un gen enmascara la expresión de otro) y la acción de genes modificadores que alteran sutilmente los tonos.

El caso del Golden Retriever como modelo

Uno de los apartados más ilustrativos del artículo analiza la genética del color en el Golden Retriever, una de las razas más populares. El estudio detalla que el color estándar (oro ligero a oscuro) responde al genotipo ee kyky, donde el gen MC1R en su versión recesiva ee permite solo la expresión de feomelanina, y el genotipo kyky suprime el color negro dominante.

Los autores explican cómo variaciones en genes modificadores como MLPH o SILV pueden diluir el color hasta producir ejemplares crema o blanco, mientras que otros modificadores genéticos intensifican el rojo. El caso más llamativo es el del Golden Retriever negro, un fenotipo poco frecuente que requiere genotipos específicos: E- en MC1R (que permite eumelanina) y KB- en CBD103 (negro dominante).

El artículo también presenta proyecciones genéticas para cruces. Por ejemplo, si una hembra Golden estándar (ee kyky) se aparea con un macho negro con genotipo EE KBKB, la totalidad de la camada será negra. En cambio, si el macho es heterocigoto para el negro dominante (Ee Kᵇkʸ), se espera que el 50% de los cachorros sean negros y el 50% mantengan el color estándar.

Color blanco y problemas de sordera

Uno de los hallazgos con mayor relevancia práctica que destaca la revisión es la relación entre el color blanco y la sordera congénita, un vínculo que los autores explican por el fenómeno genético de la pleiotropía: los mismos genes que controlan la pigmentación influyen en el desarrollo del oído interno.

El artículo toma como ejemplo a la raza Boxer. Los perros con dos copias del alelo recesivo sw en el locus S son blancos y presentan un riesgo elevado de sordera, que se desarrolla en las primeras semanas de vida por la ausencia de melanocitos en los tejidos internos del oído. “Este tipo de sordera no es exclusiva del Boxer blanco, ya que se produce también en otras razas que son blancas por la misma razón genética (llevar dos copias de sw), por ejemplo, las razas Dálmata, Bull Terrier blanco y otras”, precisa el texto.

Implicaciones para la cría y la clínica veterinaria

La revisión advierte sobre la importancia de las pruebas de respuesta auditiva en razas de riesgo y recomienda evitar el cruce entre dos ejemplares con patrón merle, ya que esto incrementa significativamente la probabilidad de crías con problemas de salud graves. “En el caso de razas en riesgo (p. ej., dálmata, bull terrier, perro boyero australiano) o perros con patrón merle, la prueba de respuesta auditiva evocada del tronco encéfalo es el método de referencia objetivo para diagnosticar la sordera”, señalan los autores.

El artículo también menciona el riesgo de melanoma digital en perros con pigmentación oscura, lo que subraya la necesidad de revisiones periódicas del lecho ungueal en estas razas.


La publicación, que forma parte de las contribuciones científicas del sistema de educación superior y centros de investigación mexicanos, representa una herramienta de consulta tanto para criadores como para genetistas y veterinarios que buscan predecir resultados de color y manejar adecuadamente los riesgos asociados a ciertos patrones genéticos. El trabajo completo está disponible con acceso abierto bajo licencia Creative Commons.