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Internacional

Olinia, el auto eléctrico de Sheinbaum, queda fuera de normas de seguridad y genera críticas por riesgo para los compradores

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El vehículo eléctrico Olinia, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum como el primer auto mexicano de bajo costo, ha desatado una controversia por estar exento de cumplir con la Norma Oficial Mexicana (NOM) 194, que establece los dispositivos de seguridad obligatorios para autos ligeros nuevos en el país. Con un precio de 8,600 dólares (aproximadamente 150,000 pesos), el Olinia podría representar un riesgo para las familias de escasos recursos, según advierten especialistas en seguridad vial.

Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de seguridad vehicular de la organización El Poder del Consumidor, señaló en entrevista con El Cronista que, aunque el auto pueda quedar exento de la NOM, está obligado a cumplir con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), la cual se sustenta en el artículo 4º constitucional. Brodziak alertó que si no se exige un estándar mínimo de seguridad, las familias más vulnerables quedarían expuestas a un choque que las podría llevar a la pobreza.

El especialista explicó que para que el Olinia no tenga que cumplir con la NOM-194, el gobierno tendría que modificar la norma para establecer excepciones, pero advirtió que no puede evadir la LGMSV. “Ellos podrán decir lo que quieran, pero la normativa es la normativa y ningún vehículo está exento”, afirmó Brodziak.

Velocidad y convivencia vial

El Olinia tiene una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora, lo que para Brodziak es un acierto, ya que la velocidad es el principal factor de riesgo en accidentes mortales. Sin embargo, el especialista subrayó que el auto no circulará en un circuito cerrado, sino que compartirá las calles con transporte público, tráilers y camiones de carga, cuyas masas y volúmenes son incompatibles en caso de impacto. “Es muy probable que por su velocidad de diseño el Olinia no cause un accidente, pero eso no quita que los otros vehículos sí lo impacten a él”, agregó.

Hasta ahora, los detalles completos sobre los dispositivos de seguridad del Olinia son limitados. A simple vista, solo se ha confirmado que cuenta con cinturón de seguridad de tres puntos. Brodziak consideró que, para proteger el mercado ante la inminente llegada de autos eléctricos chinos y europeos similares, una norma de excepción debería exigir elementos como frenos ABS, con un costo estimado de 50 dólares, y bolsas de aire frontales y laterales, que cuestan alrededor de 150 dólares.

Un costo marginal para salvar vidas

Además de los frenos y las bolsas de aire, Brodziak señaló que el Olinia debería garantizar la integridad estructural mediante estándares de impacto frontal y lateral, incorporar anclajes para sillas infantiles y frenado autónomo de emergencia. En total, agregar estos sistemas de seguridad sumaría entre 20,000 y 25,000 pesos adicionales por unidad, un incremento que el especialista calificó como “completamente marginal y amortizable” a través de financiamiento.

“¿Un familiar querido o uno mismo vale menos que los 50 dólares de una bolsa de aire o los 150 de unos frenos ABS? Por supuesto que no”, cuestionó Brodziak. El gobierno mexicano, dijo, debe predicar con el ejemplo y ser el primero en respetar la normatividad, especialmente porque el Olinia estará disponible para el público el próximo año y marcará un precedente para futuros modelos similares en el país.