Ciencia y Tecnología
Ciencia estima riesgo ínfimo de que basura espacial impacte en viviendas; monitoreo en Tamaulipas a residuos de SpaceX
La probabilidad de que un fragmento de basura espacial caiga sobre una vivienda o lesione a una persona es extremadamente baja, menor a una entre un billón, según estimaciones de The Aerospace Corporation. Sin embargo, el incremento acelerado de lanzamientos de satélites y cohetes ha llevado a la comunidad científica a advertir que el riesgo acumulado podría traducirse en daños materiales o heridos en la próxima década, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature Astronomy.
La basura espacial está compuesta por todos los objetos creados por el ser humano que ya no cumplen su función y permanecen orbitando la Tierra: satélites fuera de servicio, partes de cohetes, herramientas perdidas durante misiones y fragmentos generados por colisiones. Aunque la mayoría de estos restos se desintegran al reingresar a la atmósfera, algunos fragmentos de gran tamaño logran sobrevivir y suelen caer en el océano o en zonas poco habitadas, lo que mantiene el riesgo para la población en niveles muy bajos.
A pesar de ello, los especialistas señalan que el verdadero desafío está en evitar que la acumulación de desechos orbitales continúe y que el aumento de misiones espaciales haga más frecuentes los reingresos no controlados. El estudio de Nature Astronomy concluye que, de mantenerse el ritmo actual de lanzamientos, existe una probabilidad real de que al menos una persona resulte herida o se registren daños materiales por la caída de un objeto espacial en los próximos diez años.
Monitoreo en México de residuos de SpaceX
En México, la preocupación por la basura espacial ya trascendió el ámbito científico. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales mantiene vigilancia sobre residuos presuntamente vinculados con lanzamientos de SpaceX, localizados en playas del Golfo de México, principalmente en Tamaulipas. De acuerdo con información oficial, las dependencias federales mantienen comunicación con la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk para evaluar posibles impactos ambientales.
La alerta surgió después de que habitantes, organizaciones ambientalistas y usuarios de redes sociales documentaran la presencia de fragmentos que presuntamente pertenecen a cohetes de SpaceX en la región. Los reportes encendieron las alarmas por el posible impacto negativo en especies marinas y ecosistemas costeros, además de abrir el debate sobre la responsabilidad ambiental de las operaciones espaciales cercanas a la frontera. Las autoridades no descartan recurrir a la vía jurídica si se detecta el incumplimiento de la legislación ambiental mexicana, aunque por ahora se privilegia el diálogo y la coordinación.
