Ciencia y Tecnología
UANL y otras instituciones mexicanas avanzan en la producción de terapias CAR-T contra el cáncer
México ya fabrica localmente células CAR-T, una innovadora terapia que reprograma el sistema inmunitario para combatir el cáncer, aunque su aplicación clínica generalizada aún enfrenta obstáculos de costo, infraestructura y regulación. La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el Instituto Nacional de Pediatría y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) encabezan los esfuerzos de investigación y desarrollo en el país.
¿Cómo funcionan las terapias CAR-T?
Las siglas CAR-T corresponden a Chimeric Antigen Receptor T-cell. El procedimiento consiste en extraer linfocitos T —células de defensa— de la sangre del paciente mediante aféresis. En el laboratorio, se modifica genéticamente esa muestra para que las células produzcan un receptor artificial (CAR) en su superficie, diseñado para reconocer una molécula específica de las células cancerosas. Después de multiplicar los linfocitos modificados hasta obtener millones, se reinyectan al paciente para que actúen como un ejército especializado contra el tumor.
En Estados Unidos, estas terapias ya se aplican en casos de leucemia, linfoma y mieloma múltiple que no responden a otros tratamientos. Para tumores sólidos, su uso sigue en fase de investigación.
Avances concretos en México
Un hito se registró en la UANL. En febrero de 2023, Cofepris autorizó al Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” la importación de un vector lentiviral para desarrollar un programa CAR-T dirigido a pacientes con leucemia. Investigadores de la UANL publicaron en JCO Global Oncology un estudio donde demostraron que podían fabricar localmente células CAR-T anti-CD19 mediante un sistema cerrado. El experimento se realizó con células de cinco voluntarios sanos, y todos los procesos de manufactura se completaron exitosamente, cumpliendo parámetros de viabilidad, esterilidad y cantidad celular. No obstante, los voluntarios no recibieron las células como tratamiento.
De acuerdo con un análisis del mismo grupo publicado en junio de 2026, producir las células mediante su plataforma académica costó aproximadamente 32 mil dólares, sin incluir hospitalización, manejo de complicaciones ni seguimiento.
Paralelamente, el Instituto Nacional de Pediatría desarrolla un programa CAR-T para niños con leucemia linfoblástica aguda de precursores B, uno de los cánceres infantiles con mayor experiencia internacional en esta terapia. La leucemia representa cerca de la mitad de los cánceres diagnosticados en niños en México.
El INCMNSZ, con apoyo de Fundación Carlos Slim, ha fortalecido su infraestructura para procesar y manufacturar células CAR-T como parte de un programa de terapia celular. En junio de 2026, ambas instituciones reportaron nuevos avances. Además, investigadores del INCMNSZ y del Tecnológico de Monterrey realizan estudios preclínicos con nuevas CAR-T para leucemia mieloide y tumores cerebrales.
La UNAM explora nuevas dianas
La investigación mexicana no se limita al marcador CD19. En 2025, un proyecto de la Facultad de Medicina de la UNAM, el Instituto Nacional de Cardiología y el Instituto de Oftalmología FAP Conde de Valenciana recibió financiamiento para desarrollar células CAR-T dirigidas contra la proteína GRP78, presente en células leucémicas. El proyecto, orientado a la leucemia infantil, recibió 1.5 millones de pesos del programa PAFRIM de la Facultad de Medicina, distribuidos en tres años.
Riesgos y desafíos regulatorios
Las terapias CAR-T pueden provocar efectos adversos graves, como el síndrome de liberación de citocinas (fiebre, presión baja, taquicardia) y complicaciones neurológicas (ICANS). La FDA también ha advertido sobre un riesgo poco frecuente de neoplasias secundarias, aunque considera que los beneficios superan los riesgos en las indicaciones autorizadas.
Un análisis de investigadores de la UANL publicado en junio de 2026 concluye que México está en una etapa temprana para la implementación clínica generalizada. Brasil es señalado como el país latinoamericano más avanzado en regulación y autorización comercial de estos productos. Cofepris reconoció desde 2023 la necesidad de crear una regulación específica para terapias avanzadas, y en 2025 funcionarios indicaron que se trabaja en un marco para terapia génica, celular y de ingeniería de tejidos.
