Educación
Autoridades de Portugal inician investigación por antisemitismo en la Universidad de Coimbra
El gobierno de Portugal ha solicitado formalmente al fiscal general que realice una investigación tras denuncias de intimidación y mensajes de odio antisemita dentro de la Universidad de Coimbra. La petición surge ante una serie de incidentes que incluyen amenazas de muerte, agresiones y la difusión de propaganda contra la comunidad judía, israelí y sionista en diversas facultades de la institución.
La solicitud fue enviada por la oficina de la secretaria de Estado de Educación Superior, Cláudia Sarrico, al fiscal general Amadeu Guerra. Según reportes de la agencia Lusa, los hechos investigados ocurrieron entre julio de 2024 y mayo de 2026, manifestándose a través de grafitis, pegatinas y carteles en facultades como las de Medicina, Derecho, Química y la de Ciencias y Tecnología.
Agresiones y mensajes de odio
Entre los incidentes reportados a la fiscalía destaca el caso de Bar Harel, un estudiante de doctorado con triple nacionalidad (portuguesa, israelí y estadounidense), quien fue agredido físicamente y recibió amenazas de muerte tras portar una bandera de Israel en su mochila. Asimismo, se han detectado mensajes de odio en carteles, tales como:
“Los sionistas deberían llevar un certificado que demuestre que son humanos”
y otros que lanzan advertencias contra este grupo.
Ante esta situación, la embajada de Israel en Lisboa expresó su conformidad con las acciones legales, señalando mediante un portavoz en la red social X:
“Nos complace saber que las autoridades portuguesas han decidido abrir una investigación sobre el antisemitismo en la Universidad de Coimbra”
Contexto histórico de la institución
La Universidad de Coimbra, que data de 1290, es la institución de educación superior más antigua de Portugal y ocupa el séptimo lugar a nivel mundial por su antigüedad. Paradójicamente, la universidad tiene un vínculo histórico de protección hacia la cultura judía; durante la época de la Inquisición, sus académicos resguardaron manuscritos prohibidos que el Estado pretendía destruir.
Gracias a esa resistencia histórica, la biblioteca universitaria conserva hoy una colección excepcional de textos antiguos, entre los que destaca la Biblia hebrea de Abarbanel del siglo XV, resguardada en una bóveda especial. Además, la universidad alberga uno de los archivos más importantes de sentencias de la Inquisición portuguesa, reflejando un pasado complejo que hoy se ve empañado por las nuevas tensiones de odio en el campus.
