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Ciencia y Tecnología

Investigadores desarrollan la primera red alimentaria global derivada de ciencia ciudadana

Un consorcio de universidades de EE. UU. lanzó una plataforma que centraliza miles de interacciones tróficas registradas por voluntarios, abriendo nuevas vías para la investigación ecológica y la educación superior.

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Un equipo de investigadores de universidades de Estados Unidos presentó “Who Eats Whom”, una base de datos y herramienta de visualización que mapea las interacciones alimentarias a nivel global utilizando fotografías de ciencia ciudadana. Publicada en septiembre de 2026 en la revista PLOS Biology, la iniciativa centraliza datos previamente dispersos, ofreciendo a la comunidad científica y educativa un recurso abierto para analizar redes ecológicas complejas.

Escala y metodología del repositorio

El proyecto, que comenzó en 2019, aprovechó la infraestructura de iNaturalist, una de las mayores bases de datos de ciencia ciudadana. Los usuarios suben fotografías de interacciones de alimentación, las cuales son identificadas taxonómicamente por la comunidad. La aplicación web, desarrollada a partir de 2025 y lanzada a principios de 2026, filtra únicamente las observaciones de “grado de investigación”, donde existe un alto consenso sobre la identidad de las especies.

Hasta enero de 2026, la red conecta a 1.863 especies mediante 1.607 interacciones únicas. En total, el proyecto ha acumulado cerca de 14.000 observaciones tróficas realizadas por aproximadamente 2.000 voluntarios en más de 100 países.

Aplicaciones para la investigación y la docencia

Para la educación superior y los centros de investigación, la herramienta resuelve un problema histórico de la ecología: la dispersión de los datos sobre qué comen las especies. Los autores, adscritos a las universidades estatales de Colorado, Carolina del Norte y Oregón, destacan que la base de datos permite buscar enemigos naturales, identificar especies presa altamente interconectadas o detectar vacíos de datos en regiones específicas.

Además de su uso en análisis de redes ecológicas cuantitativas, estudios de especies invasoras o controles biológicos, la plataforma fue diseñada como un recurso educativo. Los creadores señalan que las redes tróficas son un tema frecuente en los cursos de ciencias de nivel secundario y superior, y que la visualización interactiva ayuda a los estudiantes a comprender la complejidad de los ecosistemas.

Sesgos observacionales y próximas actualizaciones

Los investigadores advierten que, al depender de datos no estructurados de ciencia ciudadana, la base de datos refleja los sesgos observacionales humanos, como la sobrerrepresentación de interacciones con especies grandes, carismáticas o terrestres. Por ello, la definen como un “archivo vivo de historia natural” y no como una muestra representativa completa.

El equipo planea futuras actualizaciones que incluyen un paquete de R vinculado a la base de datos, mejores consultas de búsqueda y un sistema de revisión comunitaria de la calidad de los datos.

La construcción de este repositorio centralizado también sienta las bases para fusionar en el futuro estos datos con otros métodos complementarios, como el metacodificación de ADN, permitiendo análisis ecológicos más robustos a pesar de las limitaciones inherentes a los datos colaborativos.

Artículo original: Allf, B. C., Mallavarapu, A., Kikuchi, D. W., Vasudeva, N., & Dunn, R. R. (2026). Who Eats Whom? A global food web derived from citizen science. PLOS Biology, 24(9), e3003988. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003988