Educación
Análisis de la BUAP destaca crisis docente y baja matrícula en posgrados según datos de la SEP
Un análisis desde la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) evidencia las profundas deficiencias del sistema universitario nacional, basándose en datos del diagnóstico del Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Precariedad laboral docente generalizada
Los datos revelan que, en el ámbito nacional, solo el 22.5% de los 469,811 maestros universitarios cuenta con un contrato de tiempo completo. En las universidades públicas, esta cifra se eleva al 35%, mientras que el 58.9% de sus docentes labora por hora o asignatura. La BUAP presenta una proporción alumno-docente de 24.3 por cada maestro, casi el doble del promedio nacional para instituciones públicas, que es de 13.5.
El contraste en el perfil académico
Un dato positivo dentro del panorama general es que, mientras a nivel nacional solo el 28.2% de los docentes de tiempo completo cuenta con el perfil PRODEP, en la BUAP esta proporción se duplica, alcanzando el 56.25%. Sin embargo, este logro se sostiene sobre una estructura laboral precaria, ya que los profesores por hora clase asumen una carga de hasta 40 horas semanales sin recibir pago por la preparación de sus materias.
Una tarea ‘indispensable’ fortalecer los programas de profesionalización académica mediante estrategias estructurales que garanticen formación continua, reconocimiento de trayectorias y mejores condiciones laborales.
Desafíos en la formación de posgrado
El diagnóstico de la SEP también señala un reto significativo en el fortalecimiento del posgrado. A nivel nacional, solo el 8.7% del estudiantado cursa este nivel y apenas el 1.3% realiza estudios de doctorado. En la BUAP, la situación es más crítica, con solo el 3.4% de sus 124,312 alumnos inscritos en programas de posgrado.
El análisis concluye que no es posible una mejora sustancial en el nivel educativo sin una política nacional que profesionalice la enseñanza y rectifique el uso del docente por asignatura, que ha pasado de ser un complemento a sustituir la figura del profesor de tiempo completo, generando condiciones de explotación laboral.
