Educación
Examen de admisión en línea de la UNAM genera ahorro multimillonario y amplía cobertura
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) logró un ahorro de más de 7.3 millones de pesos este año al implementar por primera vez su examen de admisión a nivel licenciatura en modalidad a distancia.
Detalles del ahorro y la inversión
El costo total de la aplicación del examen en línea fue de 41 millones 868 mil 156 pesos, lo que significa una disminución significativa comparado con el gasto del proceso presencial del año anterior. Para la ejecución de la prueba, la universidad firmó un contrato con la empresa Territorium Life S.A.P.I. de C.V., por un monto de 40 millones 703 mil pesos. Este acuerdo cubrió el uso de una plataforma tecnológica y de supervisión para un mínimo de 154 mil exámenes remotos, con un costo adicional de 264 pesos por cada prueba que superara esa cifra.
Un total de 158 mil 413 aspirantes presentaron la evaluación durante tres fines de semana, resolviendo 120 reactivos cada uno.
Reducción de costos operativos y logística
El cambio a la modalidad en línea permitió reducir drásticamente varios rubros de gasto. En las ediciones presenciales, la institución destinaba alrededor de 10.5 millones de pesos solo a la impresión y empaquetado de las hojas de preguntas y respuestas. Además, el año pasado se erogaron 26 millones de pesos en conceptos como nómina, alimentos, transporte aéreo, peajes y combustible para el despliegue de 3 mil 732 personas encargadas de aplicar la prueba, cifra que este año se redujo a solo 74 personas.
La necesidad de sedes físicas también disminuyó radicalmente, pasando de 32 locaciones rentadas en varios estados del país a una sola ‘sede’ en la nube, desde donde los sustentantes accedieron a la plataforma.
Tecnología y supervisión del proceso
La plataforma utilizada, llamada Lock Down Browser, incorporó funciones de reconocimiento facial en tiempo real, comparando la imagen del aspirante con su fotografía oficial. El sistema bloqueó ventanas emergentes, grabó, capturó y dio seguimiento a los participantes durante el examen, sin interferir en la evaluación de los resultados, responsabilidad que conservó la UNAM.
La empresa contratada garantizó un monitoreo automatizado mediante Inteligencia Artificial, apoyado por un supervisor humano por cada 150 aspirantes. La plataforma tuvo la capacidad de soportar al menos 25 mil usuarios simultáneos y se estableció una mesa de ayuda técnica con tiempos de respuesta de entre siete y 15 minutos.
Objetivos y resultados complementarios
La máxima casa de estudios señaló que los objetivos principales de la transición al examen en línea fueron ampliar la cobertura geográfica del proceso de selección y facilitar la participación de aspirantes en el interior de la república, en el extranjero y en contextos de vulnerabilidad. También se buscó reducir los gastos de traslado y alojamiento que asumían los sustentantes, así como disminuir la contaminación generada por materiales impresos y traslados masivos.
La universidad destacó que el nuevo modelo permitió contar con mayores capacidades de seguimiento, trazabilidad y registro de las distintas etapas del proceso.
Incidentes durante la aplicación
Durante las dos primeras jornadas del examen, la UNAM bloqueó a mil 117 aspirantes que intentaron realizar trampas, lo que representó el 1.3 por ciento del total. A algunos de ellos se les citó posteriormente para una reaplicación presencial, pero la institución informó que personas ajenas a la universidad, junto con aspirantes y padres de familia, impidieron de “manera violenta” esta segunda oportunidad, por lo que fue cancelada.
