Ciencia y Tecnología
Iniciativa en Morelos busca profesionalizar el servicio público con base en la ciencia política
El diputado local Gerardo Abarca Peña presentó una iniciativa en el Congreso de Morelos que busca reconocer formalmente a la Ciencia Política como una disciplina esencial para la gobernanza, con el objetivo de profesionalizar y dignificar el servicio público en la entidad.
La propuesta, que trasciende el mero simbolismo conmemorativo, plantea la creación de un galardón al mérito bajo los estándares académicos y profesionales de la politóloga Laura Evangelina Baca Olamendi. De acuerdo con el legislador, esta acción busca establecer un parámetro normativo y ético que incentive la excelencia, la transparencia y la probidad en la gestión pública estatal.
Fundamento técnico y viabilidad jurídica
Desde una perspectiva técnica, la iniciativa se sustenta en la necesidad de institucionalizar la toma de decisiones basada en evidencia, alejando las políticas públicas del voluntarismo y acercándolas a la metodología científica. El diputado Abarca Peña sostiene que la propuesta goza de plena viabilidad constitucional y se erige como una política pública vanguardista para la consolidación de una administración pública estatal robusta.
El planteamiento busca que el reconocimiento al mérito no sea un incentivo aislado, sino que, al estar vinculado a los estándares académicos y profesionales de la figura de Laura Evangelina Baca Olamendi, establezca un parámetro normativo y ético de alto nivel. Esto configuraría un faro que incentive la excelencia, la transparencia y la probidad en la gestión pública estatal.
Hacia una nueva cultura administrativa
La iniciativa no debe entenderse como un simple reconocimiento de relumbrón, sino como el embrión de una nueva cultura administrativa en Morelos. Al elevar la Ciencia Política al rango de pilar de la gobernanza, se siembra la semilla de una burocracia más técnica y menos improvisada. La viabilidad jurídica de la iniciativa es innegable; su urgencia política, todavía mayor. Corresponde ahora a la Legislatura demostrar si está a la altura de transitar del discurso conmemorativo a la verdadera reforma institucional.
