Ciencia y Tecnología
Investigadores de la UNAM se suman a ensayo global para frenar el Alzheimer con ejercicio, creatina e inteligencia artificial
Un equipo de científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participará en un ensayo clínico internacional enfocado en personas con Alzheimer en etapa temprana, con el objetivo de encontrar formas de retrasar el deterioro cognitivo mediante una combinación de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos. La iniciativa, coordinada por el Laboratorio de Investigación en Neurociencias y Enfermedades Neurodegenerativas (LINEN) de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, cuenta con el respaldo de la Alzheimer Association y busca dar respuesta a una proyección alarmante: en México, los casos de Alzheimer podrían triplicarse para 2050, pasando de los actuales cerca de un millón y medio de personas.
El estudio, que se extenderá hasta 2029, está diseñado como un esfuerzo multicéntrico en el que participan instituciones nacionales como el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, el Instituto Nacional de Geriatría, el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” y el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”. La fase inicial contempla la aprobación ética del protocolo y el reclutamiento de entre 100 y 120 personas que se encuentren en las primeras etapas de la enfermedad.
Estrategias combinadas para el tratamiento
Los participantes serán sometidos a distintos tipos de intervención. Una de las alternativas no farmacológicas que se evaluará es el impacto del ejercicio físico sobre el sistema nervioso. De acuerdo con Luis Oskar Soto Rojas, director del LINEN, la actividad corporal contribuye a disminuir la inflamación, reduce el estrés oxidativo y promueve la liberación de mioquinas, moléculas que inciden positivamente en el estado de ánimo y la salud cerebral.
Otro enfoque contempla el uso de creatina monohidratada como suplemento alimenticio. Esta sustancia, tradicionalmente utilizada para aumentar la masa muscular, ha demostrado efectos beneficiosos sobre la memoria y otras funciones cognitivas. Su bajo costo la perfila como una opción accesible para mejorar la calidad de vida en adultos mayores.
Diagnóstico temprano con inteligencia artificial
La investigación no solo busca tratamientos, sino también la identificación de biomarcadores que permitan detectar precozmente el Alzheimer. Soto Rojas mencionó la importancia de señales genéticas como la variante APOE ε4, cuya presencia multiplica el riesgo de desarrollar la enfermedad. Para ello, el LINEN utiliza tecnologías avanzadas como resonancia magnética cerebral, análisis sanguíneo de biomarcadores, estudios genéticos e inteligencia artificial. Estas herramientas permitirán comprender cómo responde el cerebro a los diferentes tratamientos y, a largo plazo, podrían facilitar diagnósticos más certeros y personalizados.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando en modelos animales los procesos que desencadenan la inflamación y la muerte neuronal, fenómenos que ocurren de forma progresiva en estos padecimientos. La acumulación anómala de proteínas y el estrés oxidativo son algunas de las rutas bajo estudio, con el objetivo de diseñar estrategias que puedan frenar la progresión de la enfermedad. Actualmente, los medicamentos disponibles ofrecen un alivio temporal, por lo que la apuesta por estrategias combinadas representa una vía prometedora para abordar el Alzheimer desde distintas perspectivas.
