Educación
Crisis en el sistema de admisión de la UNAM y caída de la matrícula universitaria en México
El proceso de ingreso 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha quedado bajo cuestionamiento debido a una serie de irregularidades detectadas en su examen de admisión virtual. El sistema de evaluación, aplicado entre el 23 de mayo y el 10 de junio, presentó fallas que permitieron que el porcentaje de aspirantes con puntajes superiores a los 100 aciertos alcanzara un 16.3%, una cifra drásticamente mayor al 3.5% registrado en periodos de exámenes presenciales.
Las anomalías detectadas por especialistas y medios de comunicación incluyeron puntajes perfectos en áreas como medicina e ingeniería, donde el promedio histórico de 90 aciertos fue superado por promedios de 105 puntos. Ante este escenario, la institución tuvo que anular 3,174 exámenes por conductas irregulares y aplicar una evaluación de control de forma presencial para intentar corregir el proceso.
Fallas en la modalidad virtual y el impacto de la tecnología
La controversia se centra en la vulnerabilidad de la plataforma digital utilizada para la evaluación de los 158,712 aspirantes. Se señala que el sistema de vigilancia no logró contener el uso de inteligencia artificial y otras herramientas digitales por parte de los estudiantes. Además, se ha cuestionado la confiabilidad de la empresa contratada para este fin, la cual también opera la plataforma Saberes del gobierno federal.
Este fenómeno de irregularidades en la UNAM se suma a una tendencia de crisis en otras instituciones. Por ejemplo, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y la Universidad Autónoma de Oaxaca (UADEO) también forman parte del contexto de cambios en la dinámica de ingreso a la educación superior en el país.
Descenso en la matrícula de nuevo ingreso
Más allá de las fallas en los exámenes, el sistema universitario nacional enfrenta una reducción significativa de alumnos. Se ha registrado una caída de hasta el 25 por ciento en la matrícula de nuevo ingreso en diversas universidades del país, incluyendo instituciones públicas y privadas en Sinaloa.
En el caso específico de la UNAM, las cuatro Escuelas Nacionales de Educación Superior (ENES) situadas fuera de la Ciudad de México muestran que casi la mitad de sus carreras no logran cubrir su cupo disponible, incluso después de que la universidad intentara reducir los puntajes de aprobación para incentivar la inscripción. Este desinterés por las carreras tradicionales y el modelo universitario de cuatro años se vincula con la disponibilidad de contenidos digitales y cursos autogestivos que los jóvenes consideran más prácticos y actuales.
