Conéctate con nosotros

Ciencia y Tecnología

Inteligencia artificial pone en jaque la integridad del examen SAT a nivel mundial

Publicado

el

El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial ha desatado una crisis de seguridad en el examen SAT, la evaluación de ingreso universitario más reconocida globalmente. La aparición de software sofisticado, como el programa Auto SAT, permite a los aspirantes obtener respuestas en tiempo real mediante el uso de algoritmos que eluden los sistemas de bloqueo de las plataformas digitales de evaluación.

Esta problemática se ha intensificado con la transición hacia formatos de examen en línea. Aplicaciones como Auto SAT, que operan mediante pagos en criptomonedas, utilizan la IA para recopilar preguntas y proyectar soluciones directamente en la pantalla del usuario. En el caso de las preguntas de opción múltiple, el sistema incluso marca con un punto la respuesta correcta, mientras que para las secciones de redacción, el chatbot genera el texto necesario para el estudiante.

Estrategias de fraude y filtraciones internacionales

Más allá del uso de software durante la prueba, se han detectado tácticas de fraude que aprovechan las diferencias de horarios entre países. Los usuarios en regiones como Nueva Zelanda pueden realizar el examen horas antes que el resto del mundo, permitiéndoles copiar y revender las preguntas en plataformas como Telegram antes de que se aplique en otras zonas horarias, como Asia Central o Europa.

Esta situación ha derivado en acciones legales y policiales. En Uzbekistán, las autoridades de Taskent arrestaron a individuos vinculados a una red de fraude tecnológico relacionada con el SAT. Por su parte, el College Board, entidad responsable del examen, ha intentado combatir estas prácticas mediante demandas legales contra desarrolladores de malware, aunque ha enfrentado dificultades para notificar a los responsables.

Medidas de seguridad y cambios en la evaluación

Para enfrentar estas amenazas, el College Board ha implementado diversas restricciones y actualizaciones tecnológicas. Entre las medidas destacan la prohibición de utilizar gafas inteligentes con IA y el monitoreo constante de los movimientos del ratón y la entrada de datos en el teclado durante las sesiones de examen.

De cara al futuro, la organización planea cambios estructurales significativos. Massie Ritsch, portavoz del College Board, señaló que para el año 2027 se ajustará el calendario de exámenes para eliminar los largos intervalos entre sesiones en distintas zonas horarias, reduciendo así la ventana de oportunidad para las filtraciones. Además, la versión digital del SAT opera como una prueba adaptativa, lo que significa que las preguntas varían según el desempeño de cada alumno, dificultando que los contenidos sean compartidos de manera uniforme.

El impacto de estas tecnologías no se limita al SAT; el examen de Biología de Nivel Avanzado (AP) también ha reportado incidentes similares en Nueva Zelanda. Ante esto, el College Board tuvo que suspender y reprogramar evaluaciones para garantizar la equidad del proceso.