Educación
Presupuesto para la educación superior en México enfrenta crisis por reducción de fondos
La continuidad del apoyo financiero para las universidades públicas de México depende actualmente de la decisión que se tome en Palacio Nacional. Según datos del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Sheinbaum, el presupuesto federal destinado a la educación superior ha sufrido una caída real del 31 por ciento en el periodo comprendido entre 2018 y 2026.
Esta situación de escasez de recursos afecta directamente la capacidad de las instituciones para renovar sus planteles académicos y adquirir herramientas esenciales como laboratorios, bibliotecas y equipo de cómputo. La falta de inversión no solo limita las oportunidades de movilidad social para los estudiantes, sino que también impacta en la calidad de la investigación y la difusión cultural que realizan las universidades.
Impacto en las instituciones y el déficit acumulado
La crisis financiera golpea con mayor fuerza a las universidades estatales, las cuales operan en condiciones de precariedad creciente. De acuerdo con estimaciones de la ANUIES, para el año 2025 se proyectaba un déficit acumulado de 50 mil millones de pesos en las universidades públicas desde el año 2019.
Además de la carencia de recursos, se observa un cambio en la dinámica educativa: tres de cada cuatro estudiantes adicionales en el nivel superior optan por la modalidad a distancia, lo que reduce la presencia física en las aulas. El análisis sugiere que el recorte presupuestal también daña la imagen del gobierno ante la comunidad universitaria, al parecer contradecir el compromiso con la docencia y el desarrollo del país.
Propuesta para recuperar el financiamiento
Para alcanzar los niveles de inversión que existían en 2018, se requiere que el presupuesto federal crezca de manera real un 9.62 por ciento cada año durante el periodo 2027-2030. Esto implicaría una inversión adicional acumulada de 82.6 mil millones de pesos en ese lapso, lo que equivale a un incremento promedio anual de 20.6 mil millones de pesos.
Comparativamente, el monto necesario para fortalecer la educación superior es menor a lo que la Secretaría de Hacienda tiene proyectado para el Tren Maya en 2027, el cual recibirá 17.2 mil millones de pesos. Asimismo, la cifra requerida para iniciar la recuperación de fondos universitarios es inferior a lo que se destina al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que para 2027 contará con casi 26 mil millones de pesos.
Actualmente, el gasto anual por alumno en educación superior pública se sitúa en 61 mil pesos, una cifra que resulta significativamente menor a los 115 mil pesos anuales que se otorgan mediante apoyos directos a jóvenes que no estudian ni trabajan.
